Hoy, de camino a la facultad, he visto un papel pegado a una farola que decía algo así: Taller de percusión. El subtítulo cerraba el cerco: Sólo lesbianas/bisexuales.
Lo primero que se me ha ocurrido pensar es que lo que buscan es un poco de sexo y que lo de la percusión es la tapadera. Pero después me he dicho, "joder, y es que aunque fuese así...¿a qué coño viene ese aguetamiento?"
Toda la vida pidiendo igualdad, no discriminación, bla, bla, blablablá, y después se ocupan fabulosamente de poder ser señalados por los demás. Hoy día, siendo que tanto preocupa al populacho el aspecto de uno y del de al lado (mal cuya erradicación solucionaría muchos problemas de auto estima, por cierto), resulta difícil de creer que todos esos rasgos que diferencian a los unos con los otros sea tan sólo casual. Si todos los gays y lesbianas fuesen como algunos gays y lesbianas que conozco (felicidades, por cierto), no habría ningún problema. Cuando viene el resto, reivindicando la homosexualidad como un rasgo más de su personalidad, entonces ya algo empieza a fallar.
Una para celebrar que viene a Donosti. Demasiado, demasiado.

